Si quieres pasar por su centro, ¡sin pensarlo y 'pa' dentro! / La maestra de la adivinación, es la mejor de la nación. / Pide hora y Santal será tu salvadora. / Cualquier problema urgente te lo resuelve sin flema nuestra querida vidente. / ¡Consulta a esta gran maga, reina de una gran saga! / ¡Pide hora y no te cortes un duro, pues aquí encontrás sabiduría y arte puro!

miércoles, 13 de julio de 2016

Consulta vidente 17 - clientes: Mandrágora y Personaje vulgar con crisis existencial



ANTERIOR CONSULTA (VER AQUÍ)


MANDRÁGORA

Estimada Madame:
Una vez más acudo acudo en su ayuda para buscar sosiego. Usted ya sabe de mi obsesiva búsqueda de la buena suerte. Intento amoldar mis hábitos a lo que la superstición recomienda, no obstante tengo dudas y recurro a su sabiduría ilimitada.
Si en mi última consulta mis miedos se centraban en el número trece, en esta ocasión mis temores se centran en las escaleras; concretamente en pasar por debajo de ellas. Porque ya lo dijo un cantante recientemente desaparecido: “Con la escalera y el trece, mejor no tientes a la suerte”.
Siento pavor a las desgracias que me pueden sobrevenir si paso por debajo de una escalera. De hecho, si por casualidad o por la acción de algún malvado hado, me topo con una, cruzo la calle cuando la amplitud de la acera no me permite rodearla convenientemente.
En una ocasión me encontré, en una calle muy estrecha, que un operario de líneas telefónicas estaba arreglando una avería encaramado en una de esas malditas escaleras, de manera que ocupaba todo el pavimento. Se dio el caso que el tráfico rodado que discurría por la calzada era mucho y no podía pasar al otro lado de la calle; todo esto se tradujo en que me tuve que quedar allí hasta que el operario terminó su tarea, como una media hora después. Al menos durante la espera entablé conversación con el sujeto y me informó debidamente de las nuevas tarifas de la compañía para la que trabajaba.
Me gustaría estimada madame que me diera instrucciones para solventar problemas como el que le cuento.
De momento, y mientras espero sus sabios consejos, seguiré la recomendación del malogrado cantante al que aludía al principio de mi misiva: “Si pasas bajo la escalera…..tocar madera”

(Agradecimiento especial a Kirke Libris por la colaboración en el guión de este personaje.)



Respuesta para Mandrágora

Mi estimada Mandrágora, tenga por seguro que cumpliré con mis obligaciones al objeto de no defraudar nunca su confianza y estar siempre a la altura de las consiguientes expectativas respecto a mis servicios. 
Recuerdo con todo detalle sus temores y cuitas sobre este asunto de la mala suerte y el número trece, que tan asombrosamente le ha venido acompañando en su existencia y como recordará llegué a descubrir su origen y traté de eliminarlo gracias a mi Rayo Dorado.
Me gustaría ponerla en sobre aviso de la intervención de un duende travieso del "País de Nunca Jamás" amigo de los Niños Perdidos y donde actualmente su hermana gemela Kirke Libris ejerce de bibliotecaria, pues bien, dichos Niños Perdidos, se han aliado con el duende Gayler (al que le encanta pegarles chicle en los zapatos, embadurnar sus rostros de brea, meterles gusanos en los bolsillos o asustarles tirándoles petardos, porque para eso es el líder del grupo y acostumbra a ponerles a prueba de su valentía y coraje) para originar entre todos un contubernio paranoico capaz de destruir el conjuro de mi Rayo Dorado que le protegía de esa extraña influencia del símbolo "K" de Kirke Libris que la venía afectando tiempo atrás ¿lo recuerda?... Por eso ha vuelto a caer en la oscura telaraña de los temores, confluyendo ahora en las escaleras.

Las escaleras y el trece en general enloquecen a quien lo padece, pero si logramos desvanecer el entuerto, renacerá la suerte y morirá el malvado injerto. Por cierto ¡qué pena que murió Manolo Tena! con lo bien que cantaba esa famosa canción:"Tocar Madera" 
Toquemos madera de roble, de nogal, de castaño, de pino o de pepino ¡nooo, qué digo! de Pepino mejor no hablemos, porque vivía feliz con sus hermanos de huerta y un buen día cuando se despertó ya le habían cortado en dos... ¡por dios, que triste destino! En fin, permítame que le manifieste mi sentido pésame por esa pérdida de su pariente del reino vegetal y que mi caudaloso llanto riegue los campos.
Deplorable situación la que tuvo que soportar en esa ocasión que me trascribe con sus palabras y ¡qué curiosa casualidad que aquel operario trabajase precisamente para una compañía telefónica!
¡Ah, ya lo estoy viendo en mi bola de cristal! Dicho empleado además de trabajar para esa empresa, no le contó que era un aliado solapado del duende Gayler, quien después de eliminar la protección de mi Rayo Dorado, le montó a lomos de Procacia (un águila insolente) para viajar a este planeta y llegar veloz a su ciudad con esa maldita escalera y provocar dicho encuentro.
Para destruir completamente este maleficio, introdúzcase en un cuenco de madera que debe estar situado en en lo alto de un tejado sin pararrayos y aguarde a que el cielo se cubra de espesos nubarrones, déjese empapar todas sus hojas y tallo, hasta chorrear como la ropa de una lavadora sin centrifugado y luego estírese entera en una puerta de madera, pues cuando toquen al timbre y salga a abrir, huirán despavoridos los temores y demás zarandajas de mal agüero.
¡Saludos bendecidos y mucha suerte!


PERSONAJE VULGAR CON CRISIS EXISTENCIAL

Madame Santal, usted es mi última esperanza:
La angustia me acongoja el alma, viendo los hechos acontecidos. Permítame que le cuente. Yo soy una persona normal, del montón, uno más y todo comenzó cuando estando en casa, me sorprendí pasando el aspirador. Yo, en cuestión de limpieza, soy muy clásico, de esos guarretes que les gusta ver crecer la mugre por los rincones. Al verme limpiando me preocupé. ¿Yo, pasando el aspirador? Unos días después sucedió algo peor. Cuando estaba utilizando un autobús, sentado en uno de sus asientos, me vi reflejado en uno de los cristales de las ventanas haciendo algo terrible. ¡Estaba leyendo un libro! Lo solté de inmediato al darme cuenta, ante el asombro de los demás pasajeros. Uno de estos lo recogió del suelo y horrorizado vi el título, “Más allá del bien y del mal”, de Nietzsche. Bajé temblando del transporte público, al ver lo que yo mismo estaba haciendo. Más tarde, circulando con mi vehículo, un coche cutre tuneado, como corresponde a mi condición, me detuve al ver a varios de mis amigos reunidos. Bajé la ventanilla y estos se acercaron a saludarme con sus habituales chanzas. De repente se alejaron de mí, como si fuese un apestado. Entonces me di cuenta. En vez de escuchar en el autoradio reggaeton, como siempre, por sus altavoces se oía “El anillo del Nibelungo” de Wagner. Salí a toda velocidad de allí, avergonzado por haber sido sorprendido por mis amigos haciendo algo tan horrible. Pero lo peor fue ayer. Estaba en mi casa con mis compinches, viendo en la tele un partido de fútbol y de repente, cuando estos se fueron a la cocina a por birras, yo cambie de canal rápidamente. Al regresar mis amigos se preocuparon gravemente. Yo estaba viendo “El séptimo sello” de Bergman. Lo peor de todo es que lo estaba haciendo con gran interés. Mis amigos me llevaron a urgencias de inmediato. ¿Qué me está pasando? ¿Me estoy convirtiendo en un algo tan desagradable como un intelectual? ¿Un terrible virus o algo así está haciendo crecer mis neuronas? Le pido desesperadamente ayuda. Confío en que Usted con sus poderes pueda ayudarme y evitar lo que me está sucediendo, antes de que haga algo tan terrible como ir a un museo o algo peor.


(Agradecimiento especial a Jose Age por la colaboración en el guión de este personaje.)

Respuesta para Personaje vulgar con crisis existencial:

Me satisface contar con su presencia pues es la primera vez que me visita un tipo natural y vulgar tan apurado y acelerado por un angustioso pesar, como el de sorprenderse al darse cuenta de estos cambios de conducta tan poco habituales en usted.

Su metamorfosis "kafkiana" apunta a estar cerca de convertirse en un búho ilustrado de sapiencia, con la mirada profunda al infinito y dispuesto a descifrar cuantas teorías y conocimientos de tantas mentes preclaras nos han donado a lo largo de los siglos por los siglos, amén.
No es extraño que la escena del autobús donde se asustó viéndose reflejado en los cristales leyendo el libro "Más allá del bien y del mal", supusiera el punto de inflexión donde la curva de su realidad atravesase el marco incomparable del horizonte por la tangente y no en perpendicular, como le sucedía en el pasado cuando la idea de "hacer la limpieza" se desvanecía al instante mismo de esbozarse en el lienzo de su pensamiento y el aspirador era el invitado de piedra durmiendo el sueño de los justos.
Me conmueve su lamentable estado al que se ve abocado sin remedio de interrupción o paréntesis, capaz de avergonzarle delante de sus amigos o compinches que actualmente no pueden comprender su evolución y empiezan a preocuparse por si estuviera infectado de un terrible virus contagioso.

Tras preguntar a mis runas infalibles, ya estoy preparada para indicarle que las circunstancias externas lo han conducido a esta metamorfosis "kafkiana" de la que antes le hablé y de la cual saldrá reforzado aprendiendo a liberarse de antiguos fantasmas mentales que vagaban por su mente quitándole el sueño de vez en cuando, pero a los que acabó dándoles cobijo y regocijo, por lo que era inconsciente de este nuevo potencial neuronal que le está catapultando al otro lado del espejo donde poderse codear con el glamour de "The Most Intelligent Celebrities" ... ¿Qué le parece este cambio?...
Ya le veo próximo a recibir el "cum laude" de alguna rancia universidad europea, con esa toga y birrete del color del salmonete impartiendo justicia en el corredor de la muerte del tipo vulgar y despegando el séptimo sello de caballería y la escuadra invencible sin cartabón. Después de esto, sus amigos le pedirán autógrafos y selfies, además de cantarle "Paquito el chocolatero" y nombrarle capitán de la comparsa de "Moros y Cristianos" de su ciudad mientras las damas falleras se pirrarán por sus huesos de sabueso, insinuándose cada vez que se las encuentre. 

Dicha evolución de auto-cambio "sin repuesto" se desarrollará con sosiego, por lo que finalmente saldrá beneficiado pese a esas congojas iniciales que me ha detallado, pero que pasarán a la nave del olvido de un naufragio antes vivido que le arruinó su tranquilidad.

¡Saludos bendecidos y mucha suerte!


ANTERIORES CONSULTAS:   
CONSULTA 1    CONSULTA 2    CONSULTA 3  
CONSULTA 4    CONSULTA 5    CONSULTA 6  
CONSULTA 7     CONSULTA 8    CONSULTA 9
CONSULTA 10   CONSULTA 11  CONSULTA 12
CONSULTA 13    CONSULTA 14   CONSULTA 15
CONSULTA 16 
   (las pinturas son del artista contemporáneo ruso Michael Cheval)
Puedes participar enviando directamente tu consulta al correo de Madame Santal: consultoriodemadamesantal@gmail.com
Si te apetece que la vidente nunca sepa quién eres tú, ya que de momento no sabrás quién es ella, puedes crear un correo con otro nombre para despistarla, aunque solo es una sugerencia. 
¡No te pierdas esta oportunidad de diversión asegurada! 

8 comentarios:

  1. Desde mi retiro bibliotecario en el País de Nunca Jamás y según la información que le da a mi "gemela" Mandrágora, le comentaré estimada vidente, que ando buscando al tal duende Gayler y no doy con él.
    De todas formas ando algo asustada pues si sus alianzas son con operarios de compañías telefónicas, la cosa es para preocuparse, bastante miedo ya me dan las facturas de teléfono como para ahora añadir mala intención por parte de alguno de sus trabajadores.
    Andaré vigilante por si pillo al duende puñetero.
    Saludos temerosos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Estimada Kirke Libris:
      Sea muy cautelosa para no levantar sospechas, pues Los Niños Perdidos también frecuentan su biblioteca y hacen de mensajeros del duende Gayler pasándole toda la información acerca de sus horarios y costumbres para que nunca le encuentre. Le advierto que es muy escurridizo y astuto, por lo que voy a tenerla que enviar la capa de invisibilidad para poder localizarlo, si es que antes no se da cuenta de que ya fue eliminado su conjuro y está tramando alguna nueva estrategia con esos operarios de compañías telefónicas.
      Vigile sigilosamente y hágalo protegida con la capa de la invisibilidad, ya me contará sus pesquisas.

      Bendecidos saludos muy refrescantes y relajantes para que siga disfrutando de su retiro estival.

      Eliminar
  2. No se yo si ese duende es el adecuado para por que si se alía con Telefónica mal vamos. No quiero ni pensar si desde ahora en adelante las facturas se disparan. Un abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Estimada Mamen:
      No va mal encaminada sospechando que exista esa secreta alianza entre este duende y Telefónica, de momento la hermana gemela de mi querida clienta Mandrágora, es decir, Kirke Libris, se está ocupando del tema y va a pasarme la información en el instante en que tenga pruebas de ello, de modo que no se preocupe que tomaré medidas para evitar semejante complot.

      Bendecidos saludos muy refrescantes y relajantes. Disfrute de este tiempo estival lo mejor que pueda.
      Un abrazo

      Eliminar
  3. A mí, al contrario que a nuestra amiga Mandrágora, me encanta el trece, aunque el año 2013 empezó mal y no continuó mejor. Ahora, mi número mágico es el catorce. Se lo presto para que conjure sus malas sensaciones y la ayuda en su obsesiva búsqueda de buena suerte.
    Un beso.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Estimada Rosa Berros:
      ¡Qué grata sorpresa volver a verla por mi teatro!
      No es raro tampoco que a usted le guste el trece, aunque tenga mala experiencia con lo que le deparó el 2013 y actualmente prefiera el 14, como ya sabe cada persona es un mundo o como dice un sabio refrán español: "Sobre gustos no hay nada escrito".
      Todo un generoso gesto por su parte el hecho de prestarle, su número mágico catorce, a mi fiel clienta Mandrágora que es quien tendrá que tomar la última determinación al respecto.

      Bendecidos saludos muy refrescantes y relajantes para esta calurosa época veraniega. Disfrute de su merecido descanso.
      Un beso

      Eliminar
  4. Estimada Madame, respecto al remedio para el personaje vulgar con crisis existencial, ¿llegó a pensar en ofrecerle alguna pócima o elixir que, en vez de acallar esos antiguos fantasmas mentales, pudiera despertarlos en sus amistades? Y en relación a Mandrágora, ¿acaso algo le haya ocultado en su relato? Sospecho que esa conversación de escalera pudo terminar de manera menos decorosa y puede que más placentera. Saludos!!!

    ResponderEliminar
  5. Estimado David:
    Le presento mis disculpas ante esta larga demora en contestarle a su atentísimo e interesante comentario. Como en mi anterior respuesta a otro comentario suyo ya le he informado de los motivos por los que no pude responderle antes, confío sepa disculparme.
    En cuanto a sus sugerentes preguntas le puedo asegurar que me han resultado de lo más ingeniosas y agudas. Preferí dejar fluir ese nuevo estado metamórfico en mi cliente y que superase dicha crisis sin "ayudas" que le impidieran superarse a si mismo, esto es más satisfactorio que prestarle esa "muleta" para caminar.
    En cuanto a su sospecha acerca de Mandrágora, puede que así fuera, no obstante opté por evitarla cualquier contacto con un tipo de la calaña de ese aliado del duende Gayler, un ser bastante peligroso, con el cual podría haber tenido problemas mucho más serios.

    Un placer charlar tras estas bambalinas que me amparan y espero tenerle de nuevo como público o futuro cliente.

    Bendecidos saludos con cascabeles mágicos chispeantes.

    ResponderEliminar